Situada justo en el centro del campus de la UALR, Trojan Way planteó a Nabholz numerosos retos en materia de seguridad Nabholz superar.
La seguridad de los peatones y los trabajadores fue una prioridad, lo cual se logró gracias a una mejor comunicación con el público, una señalización clara en la obra y la instalación de vallas.
El «Trojan Way» de la UALR es una pasarela que atraviesa el corazón del bullicioso campus. Para mantener al público informado de las novedades y los cambios durante las obras de la pasarela, Nabholz estrecha Nabholz con la UALR y facilitó información esencial para su difusión a través de los canales oficiales de la universidad, como su página web y el correo electrónico. El proyecto constaba de nueve fases y, al inicio de cada una de ellas, Nabholz información sobre el alcance de la fase y un mapa actualizado para facilitar la orientación.
Dado que miles de estudiantes, personal y visitantes atravesaban el campus a diario mientras se llevaba a cabo el proyecto, garantizar la seguridad era fundamental. Para proteger a la comunidad del campus, Nabholz más de tres kilómetros de vallas metálicas con pantallas de protección contra el viento y refuerzos transversales para proteger a los peatones y evitar el acceso no autorizado a la obra. Cada fase y sección de la valla contaba además con mapas de obra asociados (a los que se accedía mediante códigos QR situados en la valla), con señalización direccional personalizada para ayudar a los estudiantes, el personal y los visitantes a llegar a su destino de forma segura.